Bonnie

Expandiendo
nuestra imaginación
para obtener recursos

Bonnie (ella)
La Múcura, Colombia

Esta historia forma parte de la guía "Obteniendo recursos para grupos y movimientos liderados por jóvenes: guía de reflexión y prácticas para donantes y organizadores juveniles". Pueden escuchar y leer la historia de Amanda a continuación o saltar a los ejercicios propuestos para los donantes o a los de los grupos y movimientos dirigidos por jóvenes.

Esta es la historia de una banda y organización de investigación social llamada La Múcura, liderada por Bonnie y Jimena. La Múcura está registrada como una asociación colombiana y está comprometida con la exploración del arte como puente para la transformación social.

Mientras lees esta historia, puedes escuchar el más reciente de La Múcura, Surquizofónica.

También puedes escuchar y compartir esta historia en SoundCloud y YouTube

El sueño

Era una mañana soleada de octubre en Cali, Colombia, cuando Bonnie, Jime, Richi, Diego e Irie partieron a bordo de su Land Rover Defender modelo 1995, también conocida como la “Tractomúcura”.

Llevaban varios meses reuniéndose cada semana. Soñaban con viajar por América Latina investigando y documentando el rol del arte en la transformación social. Soñaban con producir arte e investigación independiente. Soñaban con ver diferentes facetas de su continente, con viajar lentamente, con atención, conciencia y cuidado.

Su viaje duró tres años: a bordo de la “Tractomúcura”, fueron de arriba a abajo, desde Cali hasta Argentina, dos veces.

Reflexionando sobre la sostenibilidad

Bonnie comparte que dentro de la conversación sobre hacer trabajo “independiente”, recibieron una lección de humildad al darse cuenta de la naturaleza interdependiente de la sostenibilidad. ¿Qué significa esto en la práctica?

La Múcura viajó por América Latina recogiendo experiencias de autosostenibilidad entre grupos que utilizan el arte para el cambio social.

Mientras tanto, sostuvieron todo el viaje y la investigación con recursos generados por el grupo mismo.

Para reducir costos, a lo largo del viaje La Múcura usó la técnica del trueque, realizando intercambios con las organizaciones y grupos que investigaban.

Visitaron a cada grupo por alrededor de un mes y medio y condujeron actividades de investigación con ellos. Como parte de su análisis, compartieron un video y una publicación con cada grupo, el cual podrían usar para fines de incidencia y recaudación de fondos.

Los datos fueron recolectados mediante entrevistas y talleres participativos, también a través de la cohabitación, de compartir comidas, observar atardeceres, tomar parte en las actividades del grupo y construir amistades.

Las organizaciones valoraron la experiencia de que su trabajo fuera documentado; a cambio, brindaron comida y alojamiento para el equipo de La Múcura.

Mientras tanto, para cubrir los costos de viaje, el grupo organizó pequeños conciertos y conversatorios.

La Múcura mantuvo un registro extensivo de los recursos invertidos en este viaje de investigación. Bonnie reflexiona que esta experiencia les permitió estar más conscientes de sus esfuerzos y de asignarles un valor monetario, por lo que ahora pueden abordar a los donantes con más seguridad para solicitar financiamiento. Pueden pedirle al donante invertir en un trabajo teniendo en cuenta que, antes que nadie, el grupo mismo ha invertido en él. Con esto dejan atrás la mentalidad de estar “rogando por dinero”.

Trueque

Es común para los grupos y movimientos juveniles intercambiar productos y servicios con otros grupos de base. Este es un modelo de obtención de recursos que es invisibilizado por el sistema formal que únicamente contabiliza los intercambios financieros.

Trabajando junto a otros grupos liderados por jóvenes

En 2010, La Múrcura lanzó su nuevo álbum, Surquizofónica, y un libro llamado RAIS que documenta su viaje.

Para producir Surquizofónica, necesitaron invertir alrededor de 5,5 millones de pesos (aproximadamente USD 2 100) para pagar por la mezcla de sonido. Para financiar esto, crearon un “programa de madrinas” invitando a sus organizaciones amigas –la mayoría organizaciones pequeñas con las que habían trabajado– a convertirse en “madrinas” de una canción.

Ocho “madrinas” invirtieron 500 000 pesos (aproximadamente USD 190) en la producción del álbum; a cambio recibieron un espacio en el folleto del CD para anunciar o compartir lo que quisieran.

La Múcura recibió una pequeña subvención para publicar las primeras 500 copias de su libro. Con esta subvención entrenaron y contrataron a un grupo de mujeres para que realizaran talleres de encuadernación y que produjeran a mano sus libros.

El grupo está a punto de iniciar una nueva gira por América Latina para compartir su música con conciencia social. El viaje será financiado con las ganancias de sus conciertos y la venta de CDs y libros. Los CDs se venden por 25 000 pesos (aproximadamente USD 7,50) y los libros por 50 000 pesos (aproximadamente USD 15).

Ejercicios para los donantes, aliados y facilitadores

Poder y comunicación afectiva

Dado que tu institución puede estar en una posición de poder respecto a sus organizaciones lideradas por jóvenes con las que trabajan juntos, ¿qué se necesitaría para desarrollar más poder con ellos?

La Múcura valora el afecto en la interacción con sus socios; dicen que les ayuda a superar la mentalidad de estar rogando por dinero. Sienten que las experiencias compartidas y la calidad de la comunicación generan relaciones más auténticas. ¿Cómo puede el afecto y la amistad contribuir a tu trabajo?

Considerando tu rol en el trabajo, haz una lluvia de ideas con tu equipo sobre alguna forma en la que podrías construir tipos de comunicación más atentos, cuidadosos y afectivos con los grupos liderados por jóvenes.

Ejercicios para grupos y movimientos liderados por jóvenes

Pensando en el dinero

Bonnie reflexiona sobre el poder que existe al ver el dinero y los recursos como elementos separados. También se ha vuelto consciente de la necesidad de explorar el espacio entre valorar su trabajo y construir relaciones que no estén mediadas por transacciones financieras. Cuando las relaciones son fuertes y mediadas por el afecto, afirma Bonnie, su trabajo es más resiliente y no depende exclusivamente de la disponibilidad de efectivo.

Al mismo tiempo, Bonnie y Jimena han estado reflexionando sobre el tipo de supuestos que mantienen en relación con el dinero como forma de generar más abundancia. Pon atención a tus pensamientos y emociones sobre el dinero durante una semana y toma algunas notas.

  • ¿Con qué frecuencia piensas en dinero? ¿En qué contextos?
  • ¿Cuáles fueron tus sentimientos asociados con dinero esta semana?

Individualmente, elabora una lista de cinco afirmaciones verdaderas sobre el dinero que piensas que son tomadas por sentadas en tu organización, tales “necesitamos dinero para pagar renta”

o “el dinero apesta”. Compáralas con tus colegas.

  • ¿Qué dicen estas afirmaciones sobre la relación de tu organización con el dinero? ¿Qué notas sobre estas afirmaciones?

Haciendo números

Para crear relaciones más transparentes con los donantes, puede ayudar que comiences por calcular el valor monetario real de tu trabajo.

  • Piensa en un proyecto que hayas gestionado recientemente. Crea una lista de recursos no financieros que administraste, tales como donaciones en especie, tiempo de voluntarios, recursos de alianzas u horas extra trabajadas probono.
  • Averigua cuánto cuesta cada servicio o producto en tu contexto. Haz números para conocer el valor real de tu trabajo.

Por ejemplo:

Tiempo (no. Horas) No. de personas Total de horas Cantidad por hora Total
Facilitación de talleres
30 4 120 USD$10 US$1,200

Por ejemplo, Bonnie estima que cada organización socia visitada durante el viaje invirtió USD 3325 en La Múcura, para un total de USD 46 550. Esto fue calculado pensando en lo que el equipo habría gastado si hubiesen tenido que cubrir los costos de su alimentación y alojamiento mientras visitaban a cada organización.

Pagándole a tu equipo, en diferentes formas

Bonnie y Jimena son capaces de mantener sus medios de vida exclusivamente con su investigación y la música. Les resulta beneficioso mantener un equipo pequeño.
Como parte de un equipo, algunas personas podrían necesitar realizar algún trabajo compartido para asegurar sus medios de vida, mientras que otras pueden estar felices con trabajar durante su tiempo libre. Esto tienda a cambiar con el paso del tiempo, a medida que evolucionan las necesidades de la gente.

Una persona puede estar feliz de ser voluntaria durante un año, pero esto puede ser poco realista cuando quiera volverse financieramente independiente.
Una persona puede sentirse lo suficientemente recompensada al participar en una serie de actividades de formación o al recibir mentorías sobre un tema específico, pero otra persona podría necesitar asegurar que sus costos de transporte sean cubiertos para continuar involucrándose en el trabajo.

  • ¿Eres consciente de las prioridades y situaciones de vida de tus colegas y amigos?
  • Ten una conversación con tu equipo y considera cómo pueden recompensarse colectivamente e invertir en fortalecer el equipo

¿Hiciste algunos de los ejercicios anteriores? ¿En qué medida la historia de Bonnie te inspiró para ver tu papel como donante u organizador/a de manera diferente? Envíanos tus opiniones escribiéndonos a youth@civicus.org.

Estos y otros ejercicios e historias están disponibles en la versión pdf de la guía “Obteniendo recursos para grupos y movimientos liderados por jóvenes. Guía de reflexión y prácticas para donantes y organizadores juveniles”